Belloch Forestal participa en el XVII Congreso Nacional de Arboricultura (9-10 de mayo de 2019 Madrid) aportando información sobre “Riesgo en arbolado urbano debido a la mala praxis en vivero.”

Imagen: Asociación Española de Arboricultura

Compartimos un extracto de la información transmitida en el Congreso Nacional de Arboricultura organizado por la Asociación Española de Arboricultura:

 

Riesgo en arbolado urbano debido a la mala praxis en vivero.

Gracias a la experiencia en la gestión de arbolado urbano se han detectado defectos en los arboles debidos a prácticas realizadas en el vivero.

Muchos de los problemas que nos encontramos en los arboles urbanos se podrían mitigar o solucionar por completo si los responsables de los viveros encargados del crecimiento de los futuros arboles urbanos fueran conscientes de que las practicas que se siguen condicionan la calidad de las futuras estructuras de las copas y de las raíces de los árboles.

Algunos de estos futuros defectos son:

Raíces estrangulantes. Las raíces de un árbol son, tanto en sentido literal como figurado, el sostén imprescindible del mismo. Constituyen su anclaje al sustrato y, también, el mecanismo a través del cual se captan el agua, el oxígeno y los nutrientes necesarios para el crecimiento. Un sistema radicular poco desarrollado, deformado o enfermo afecta la vitalidad del ejemplar y puede comprometer seriamente su propia estabilidad y supervivencia.  Una de las causas de este defecto es la mala gestión del contenedor en el vivero.

Cuellos enterrados. A menudo en los sucesivos trasplantes el cuello de las raíces se entierra provocando la falta de oxígeno de las raíces obligando a las mismas a crecer hacia arriba buscando la oxigenación deformando el sistema radicular y debilitando al árbol.

Estructuras debilitadas por podas. Al realizar podas severas la reacción natural del árbol es llenar el espacio vacío, la nueva brotación parte de un corte y su unión será deficiente, en el futuro este hecho puede derivar en fractura de ramas.

Codominancias con corteza incluida. Se trata de un defecto muy fácil de detectar y solucionar en el vivero y que si no se soluciona implica riesgo de ruptura. Es recomendable hacer el corte para solucionar el problema a una edad temprana. (cortes en diámetros pequeños y capacidad de resiliencia elevada).

Arboles con estructuras que no corresponden a la dinámica de crecimiento de la especie. En el artículo titulado Arquitectura de los árboles, Francis Hallè, afirma: «La forma de la copa nunca es aleatoria; cada árbol tiene su programa específico de desarrollo, controlado por genes». Si no respetamos la estructura natural del árbol, al plantarlo en su ubicación definitiva en el ámbito urbano nos vemos obligados a seguir podando para mantener una estructura que no es la natural del árbol. En general, los viveros producen los árboles en función de la demanda. Si se respetan las estructuras naturales de las especies se pueden ahorrar muchos gastos de gestión futuros. Otro factor importante en este apartado es que la uniformidad estructural entre arboles de la misma especie debería incluir un rango más amplio, considerar al árbol como individuo.

 

Jordi Cuyàs Sierra

CTO Belloch Forestal